BOLIVIA EN ITALIA Y TURQUÍA – ENTREVISTA A BETZALEL MAIDA GALICIA
Entre mayo y junio de este año, el artista plástico Betzalel Maida Galicia estuvo en dos festivales de arte internacional representando a Bolivia. En esta entrevista conocemos su experiencia, las nuevas propuestas en el mundo del arte y los proyectos para el 2027 que se llevarán en la Fundación Roca Gravato.
Eynar Rosso Durán (ERD): Recientemente participó en el Festival Internacional de Acuarela de Giresun (Turquía) y en Urbino in Acquerello (Italia). ¿Cómo surgió la invitación para formar parte de estos importantes encuentros internacionales?
Betzalel Maida Galicia (BMG): La oportunidad surgió al participar en el concurso ‘FabrianoinAcquarello’, en el cual igualmente quedé representando a Bolivia con la obra ´Recién horneado’. De tal forma que, al apreciar mi trabajo en estos festivales, se contactaron conmigo dándome la oportunidad de participar representando al país.

ERD: ¿Qué significó para usted representar a Bolivia en eventos que reúnen artistas provenientes de distintos continentes y tradiciones culturales?
BMG: Me siento feliz representar a Bolivia después de años de arduo trabajo artístico; es una experiencia sumamente enriquecedora, tanto para el oficio como a nivel personal.
ERD: Desde su experiencia, ¿qué diferencias encontró entre el ambiente artístico de Turquía e Italia en comparación con el contexto boliviano?
BMG: Son ambientes dinámicos. En Italia, se incentiva mucho este tipo de festivales alrededor de la acuarela. Particularmente en Urbino noté como toda la comunidad estaba involucrada en el festival, instituciones, negocios, autoridades, etc. En Turquía igualmente noté un alto nivel de organización y hospitalidad; se nota que buscan realzar la cultura y sumergir al artista visitante en toda la riqueza que ofrecen, no solo en la plástica, sino también en la gastronomía y otras expresiones artísticas.



ERD: En estos festivales coincidieron artistas de Europa, Asia, América Latina y otras regiones del mundo. ¿Cómo se desarrolló el intercambio entre participantes de contextos culturales tan diversos?
BMG: Evidencié que el arte es un lenguaje universal; todos fueron muy receptivos y curiosos por intercambiar experiencias con colegas de otros países. Es necesario tener un dominio básico de inglés en estos contextos para no perder detalle de nada.
ERD: Más allá de la experiencia personal, ¿qué aprendizajes técnicos, metodológicos o conceptuales se llevó de estos encuentros internacionales?
BMG: Es interesante cómo estos festivales funcionan como una ventana en cuanto a qué o cómo se está pintando actualmente, al menos en el contexto de la acuarela. Tuve el honor de poder hacer una demostración de una hora en Urbino, proyectado en vivo para el público en el festival que contaba con una muy buena organización. Obviamente también aproveche de asistir a las demostraciones de mis otros colegas para aprender de sus procesos. Y de eso se trata: de poder mostrar tu obra, el cómo lo ejecutas y que no hay “secretos” ni misterios; obviamente, que la disciplina y el talento te llevaran a alcanzar ese resultado que admiras.



ERD: Urbino es una ciudad profundamente vinculada al Renacimiento y a la historia del arte occidental. ¿Cómo influyó ese contexto histórico en su experiencia y en la manera de pensar su propia producción artística?
BMG: Fue impactante el poder caminar por las mismas calles en las que anduvo Rafael y visitar su casa natal; sumamente inspirador e irreal. Me llevó a reflexionar en el valor de mi obra y cuán lejos puede llegar. Ahora puedo decir que hay una parte de mi presente en Urbino, cuna de maestros.
ERD: Durante su recorrido por ambos festivales, ¿qué temas, preocupaciones o tendencias observó con mayor frecuencia en la acuarela contemporánea internacional?
BMG: Noté una fuerte tendencia al paisajismo, plein air. Un uso del blanco comedido pero presente (siempre ha habido debate al respecto entre puristas de la acuarela; tengo una linda anécdota junto a un amigo director de la academia ‘el Sombre de Goya’ en Madrid mientras veíamos las acuarelas de Zorn en su retrospectiva temporal). También hay un ala que se inclina mucho al efectismo y las texturas, uso de paletas amplias con más de 15 colores. En lo personal, me lleva a reflexionar en cómo puedo proponer una obra, pero por un camino alterno. Como siempre, uno buscando llevar la contraria e intentar proponer algo un poco distinto, pero a la vez que acompañe al movimiento.
ERD: En un momento en que el arte contemporáneo explora múltiples medios y soportes, ¿qué ventajas ofrece la acuarela para abordar problemáticas actuales?
BMG: Es una técnica sólida y universal, con una plataforma sólida por lo menos a nivel internacional. Creo que es un medio idóneo para expresar un mensaje abierto a cualquier temática.
ERD: ¿Qué innovaciones técnicas, materiales o enfoques experimentales le llamaron particularmente la atención durante los festivales?
BMG: Para los artistas más avanzados técnicamente veo una preocupación por la composición; eso hace notar madurez en la obra. Veo que la escuela India –por llamarlo de algún modo– hace presencia con un uso abundante del color, fuertes contraste y un enfoque en el paisajismo urbano, haciendo despliegues de perspectivas y dibujos alucinantes. Por otro lado, también note admiración a nuevas propuestas técnicas y materiales; destaco la investigación realizada por mi colega y coterránea Veronica Virreira en cuanto al uso de pigmentos artesanales y medios ferrosos, con lo cual hace uso de imanes al momento de ejecutar la obra dando un acabado muy particular.
ERD: Actualmente usted también desarrolla una importante labor docente. ¿Qué consejo daría a los estudiantes de la Academia de Artes Figurativas que aspiran a proyectar su trabajo más allá de las fronteras nacionales?
BMG: Yo feliz de poder guiar y asesorar a mis estudiantes. Siento que es parte de mi misión. Es necesario desarrollar una propuesta artística, tanto en lo conceptual como en lo técnico. Tener un portafolio claro y bien armado. Por último, el conocer un idioma también es importante.


ERD: ¿Qué habilidades considera indispensables para un artista que desea participar en festivales, residencias o circuitos internacionales de arte?
BMG: Tener buena disposición, por más que uno sea invitado de un país, igualmente hay un montón que la organización requiere atender, buena comunicación y proactividad.
ERD: Más allá de la calidad técnica de una obra, ¿qué aspectos suelen valorar los curadores, organizadores y comités de selección al momento de elegir a los participantes?
BMG: Para estos criterios internacionales, se espera que el artista por lo menos destaque en reflejar o, en un sentido más amplio, sea una ventana de algún modo de la cultura local de su país de origen.
ERD: Después de estas experiencias en Turquía e Italia, ¿qué cambios o nuevas inquietudes piensa incorporar tanto a su práctica artística como a su trabajo docente?
BMG: Esta experiencia enriquece mi visión en cuanto mejorar mi calidad de obra, tanto en la propuesta como en lo técnico (dudas que tenía fueron aclaradas al preciar las obras de los grandes maestros que admiro en los respectivos museos). En cuanto a la docencia, tuve el honor de agendar una reunión con el director de la Florence Academy of Art, quien me recibió muy amablemente, y ya apuntamos una posible visita de su parte con un workshop en nuestra academia en Santa Cruz para el 2027. Igualmente generé enlace en Madrid con la Academia El Sombrero de Goya del colega y amigo Enmanuel Luna.





ERD: El mundo artístico atraviesa transformaciones constantes: inteligencia artificial, nuevas tecnologías, globalización de los circuitos culturales y cambios en los mercados del arte. Desde su perspectiva, ¿cuáles son los principales retos que enfrentarán los artistas en los próximos años y cómo deberían prepararse para ellos?
BMG: Ante todas estas innovaciones que muchas veces han generado fuerte rechazo dentro de la comunidad artística, considero que ahora más que nunca el artista tiene que valerse de su oficio y crear, crear y crear… en el amplio sentido de la palabra. Hay infinidad de medios para hacerlo. El tema es no dejarse desenfocar por la “facilidad” de las herramientas, estandarizarse y caer explícitamente en tendencias.
ERD: Finalmente, después de representar a Bolivia en estos importantes festivales internacionales, ¿qué imagen del arte boliviano le gustaría que el mundo conozca y reconozca en el futuro?
GMB: No deja de ser una responsabilidad salir al exterior y ser un representante. De mi parte quiero mostrar el valor que le damos al oficio, procurar un trabajo de calidad y demostrar que también tenemos la capacidad de expresarnos en un alto nivel por medio de la acuarela y cualquier otro medio artístico que se presente.