RETROSPECTIVA
Mirar el pasado para comprender el presente y proyectarse hacia el futuro es una necesidad imperiosa en el arte. La reflexión sobre las decisiones que se tomaron y las formas que se eligieron para constituirse por medio de las representaciones que nacen en la mente y se proyectan en el tiempo y el espacio resulta gratificante. Volver hacia atrás también puede significar el autoelogio acrítico y la confirmación engañosa de la consagración. No obstante, Grover Calle Callapa se plantea lo contrario; es decir, hacer una valoración crítica de su trabajo artístico.
Sus más de 10 años de trabajo entre lo bidimensional y lo tridimensional requieren de ese momento de reflexión crítica. Ese instante en el que todo artista se pregunta: ¿Cuál es el siguiente paso? ¿Qué camino debería elegir ahora? ¿Seguir en la representación de mi realidad inmediata o adentrarme en los mundos de la imaginación? Esta inflexión es el escenario de la muestra del artista orureño.

Surcar el camino por la representación de los mineros orureños con rostros que llevan minerales en las arrugas o la alegría de las cholitas de Challapata en su entorno carnavalero. También podría inclinarse por convertir la arcilla en un instrumentos musicales, en el rostro de un tinku o en el Escudo Nacional.






La decisión, evidentemente, está en sus manos creativas, en su búsqueda de nuevos caminos, en su sed imperiosa por querer comerse el mundo. En pasar de representar la fauna y flora de Oruro, sus personajes y sus paisajes, a crear realidades alternas, ilusiones futuras, cielos o infiernos inconcebibles. Pasar de la mística de la tierra a la mística de la imaginación de realidades imposibles. Retrospectiva es una muestra que marca la disyuntiva entre seguir en el camino recorrido o explorar otros que desemboquen en nuevos puertos.

